Ticker

9/recent/ticker-posts

NACIONALES

 Editorial: Rendición de cuentas y el desafío de la transparencia


El pasado 27 de febrero, el presidente Luis Abinader presentó ante la Asamblea Nacional su sexto informe de rendición de cuentas. Como cada año, este ejercicio democrático ofrece una oportunidad para evaluar el rumbo del país, contrastar promesas con realidades y exigir que la transparencia sea más que un discurso.

En su intervención, Abinader destacó cifras alentadoras: un crecimiento económico que pasó de 2.1% en 2025 a 3.5% en enero de 2026, más de 5,000 millones de dólares en inversión extranjera y una reducción de la pobreza del 19% al 17.3% en apenas un año, lo que significó que cerca de 200,000 dominicanos mejoraran sus condiciones de vida. Además, presentó la ambiciosa Meta RD 2036, un plan que busca convertir a la República Dominicana en un país desarrollado en la próxima década.

Sin embargo, las luces no pueden ocultar las sombras. El discurso se dio en medio de tensiones políticas y sociales: apagones que afectaron a gran parte del territorio, obras inconclusas que generan frustración ciudadana y denuncias de corrupción en instituciones clave como Senasa. Estos hechos ponen en entredicho la credibilidad de los avances anunciados y recuerdan que la rendición de cuentas no puede limitarse a cifras, sino que debe incluir respuestas claras a los problemas que golpean la vida cotidiana.

La ciudadanía espera más que estadísticas. Espera instituciones sólidas, transparencia efectiva y un compromiso real con la ética pública. La rendición de cuentas debe ser un ejercicio permanente, no un ritual anual. El país necesita que los logros económicos se traduzcan en bienestar tangible y que las promesas de desarrollo se sostengan en una gestión libre de corrupción y clientelismo.

En definitiva, el discurso de Abinader refleja un gobierno que ha avanzado en materia económica y social, pero que enfrenta el reto de demostrar que esos avances no son frágiles ni superficiales. La República Dominicana requiere un liderazgo que combine crecimiento con transparencia, y una ciudadanía que no se conforme con escuchar, sino que exija resultados.

Publicar un comentario

0 Comentarios